DESARROLLAR EL ESPÍRITU SOLIDARIO
Y LA INDEPENDENCIA
Tres internados forman también parte de nuestra escuela. En cada uno de ellos conviven de 12 a 15 alumnas y alumnos, a partir del 5° curso.
El principio de convivencia en estos internados procede también de la «regla de oro» del Sermón de la Montaña: «lo que no quieras que te hagan a ti, no se lo hagas tampoco tú a nadie». Esto ayuda a aclarar conflictos y conlleva también el respeto mutuo, el trato amistoso y la disposición a ayudar.
La educación hacia la independencia y autosuficiencia está también presente en los internados: mantener la habitación ordenada, encargarse de la ropa, preparar la cena o limpiar las salas comunes. Existe también la posibilidad de tomar parte en las decisiones comunitarias y de desarrollar un espíritu crítico, así como la disposición a aceptar la crítica. Dado que siempre hay dos pedagogos presentes, el apoyo en materia escolar es también posible.
Naturalmente queda también tiempo libre para leer, jugar al fútbol o al baloncesto, tocar un instrumento musical o escuchar música. En los fines de semana se realizan actividades como ir a jugar a los bolos, ir al cine, dar una vuelta por la ciudad, etc.
La vida en los internados es un parte integrante de la vida de la escuela, habiéndose hecho la experiencia de que los alumnos educados en los internados de la manera descrita antes, donde se practican intensamente y a diario nuestros principios pedagógicos y de vida, son excelentes ejemplos para los demás alumnos de sus diferentes cursos, donde se destacan y dan buen ejemplo de su espíritu altruista, solidario y al servicio de la comunidad escolar.
|
|
|
|
|




